xaviviro/Lorca-LLama3-8B-GGUF
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|---|---|---|
Romancero gitano | ROMANCE DE LA LUNA, LUNA | LA luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira, mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
Niño, déjame ... |
Romancero gitano | PRECIOSA Y EL AIRE | SU luna de pergamino
Preciosa tocando viene,
por un anfibio sendero
de cristales y laureles.
El silencio sin estrellas,
huyendo del sonsonete,
cae donde el mar bate y canta
su noche llena de peces.
En los picos de la sierra
los carabineros duermen
guardando las blancas torres
donde viven los ingleses.
Y los... |
Romancero gitano | REYERTA | EN la mitad del barranco
las navajas de Albacete,
bellas de sangre contraria,
relucen como los peces.
Una dura luz de naipe
recorta en el agrio verde,
caballos enfurecidos
y perfiles de jinetes.
En la copa de un olivo
lloran dos viejas mujeres.
El toro de la reyerta
se sube por las paredes.
Ángeles negros t... |
Romancero gitano | ROMANCE SONAMBULO | VERDE que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura,
ella sueña en su baranda
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas. ... |
Romancero gitano | LA MONJA GITANA | SILENCIO de cal y mirto.
Malvas en las hierbas finas.
La monja borda alhelíes
sobre una tela pajiza.
Vuelan en la araña gris,
siete pájaros del prisma.
La iglesia gruñe a lo lejos
como un oso panza arriba.
¡Qué bien borda! ¡Con qué gracia!
Sobre la tela pajiza
ella quisiera bordar
flores de su fantasía.
¡Qu... |
Romancero gitano | LA CASADA INFIEL | Y que yo me la llevé al río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido.
Fue la noche de Santiago
y casi por compromiso.
Se apagaron los faroles
y se encendieron los grillos.
En las últimas esquinas
toqué sus pechos dormidos,
y se me abrieron de pronto
como ramos de jacintos.
El almidón de su enagua
me son... |
Romancero gitano | ROMANCE DE LA PENA NEGRA | LAS piquetas de los gallos
cavan buscando la aurora,
cuando por el monte oscuro
baja Soledad Montoya.
Cobre amarillo, su carne,
huele a caballo y a sombra.
Yunques ahumados sus pechos,
gimen canciones redondas.
—Soledad: ¿por quién preguntas
sin compaña y a estas horas?
—Pregunte por quien pregunte,
dime: ¿a... |
Romancero gitano | SAN MIGUEL | SE ven desde las barandas,
por el monte, monte, monte,
mulos y sombras de mulos
cargados de girasoles.
Sus ojos en las umbrías
se empañan de inmensa noche.
En los recodos del aire,
cruje la aurora salobre.
Un cielo de mulos blancos
cierra sus ojos de azogue
dando a la quieta penumbra
un final de corazones.... |
Romancero gitano | SAN RAFAEL | I
COCHES cerrados llegaban
a las orillas de juncos
donde las ondas alisan
romano torso desnudo.
Coches, que el Guadalquivir
tiende en su cristal maduro,
entre láminas de flores
y resonancias de nublos.
Los niños tejen y cantan
el desengaño del mundo
cerca de los viejos coches
perdidos en el nocturno.
Pero C... |
Romancero gitano | SAN GABRIEL | I
UN bello niño de junco,
anchos hombros, fino talle,
piel de nocturna manzana,
boca triste y ojos grandes,
nervio de plata caliente,
ronda la desierta calle.
Sus zapatos de charol
rompen las dalias del aire,
con los dos ritmos que cantan
breves lutos celestiales.
En la ribera del mar
no hay palma que se le ... |
Romancero gitano | PRENDIMIENTO DE ANTOÑITO EL CAMBORIO EN EL CAMINO DE SEVILLA | ANTONIO Torres Heredia,
hijo y nieto de Camborios,
con una vara de mimbre
va a Sevilla a ver los toros.
Moreno de verde luna
anda despacio y garboso.
Sus empavonados bucles
le brillan entre los ojos.
A la mitad del camino
cortó limones redondos,
y los fue tirando al agua
hasta que la puso de oro.
Y a la mit... |
Romancero gitano | MUERTE DE ANTOÑITO EL CAMBORIO | VOCES de muerte sonaron
cerca del Guadalquivir.
Voces antiguas que cercan
voz de clavel varonil.
Les clavó sobre las botas
mordiscos de jabalí.
En la lucha daba saltos
jabonados de delfín.
Bañó con sangre enemiga
su corbata carmesí,
pero eran cuatro puñales
y tuvo que sucumbir.
Cuando las estrellas clavan
... |
Romancero gitano | MUERTO DE AMOR | ¿QUÉ es aquello que reluce
por los altos corredores?
—Cierra la puerta, hijo mío,
acaban de dar las once.
—En mis ojos, sin querer,
relumbran cuatro faroles.
—Será que la gente aquella,
estará fregando el cobre.
Ajo de agónica plata
la luna menguante, pone
cabelleras amarillas
a las amarillas torres.
La ... |
Romancero gitano | EL EMPLAZADO | ¡MI soledad sin descanso!
Ojos chicos de mi cuerpo
y grandes de mi caballo,
no se cierran por la noche
ni miran al otro lado
donde se aleja tranquilo
un sueño de trece barcos.
Sino que limpios y duros
escuderos desvelados,
mis ojos miran un norte
de metales y peñascos
donde mi cuerpo sin venas
consulta naip... |
Romancero gitano | ROMANCE DE LA GUARDIA CIVIL ESPAÑOLA | LOS caballos negros son.
Las herraduras son negras.
Sobre las capas relucen
manchas de tinta y de cera.
Tienen, por eso no lloran,
de plomo las calaveras.
Con el alma de charol
vienen por la carretera.
Jorobados y nocturnos,
por donde animan ordenan
silencios de goma oscura
y miedos de fina arena.
Pasan, si... |
Romancero gitano | MARTIRIO DE SANTA OLALLA
I
PANORAMA DE MÉRIDA | POR la calle brinca y corre
caballo de larga cola,
mientras juegan o dormitan
viejos soldados de Roma.
Medio monte de Minervas
abre sus brazos sin hojas.
Agua en vilo redoraba
las aristas de las rocas.
Noche de torsos yacentes
y estrellas de nariz rota,
aguarda grietas del alba
para derrumbarse toda.
De cua... |
Romancero gitano | EL MARTIRIO | Flora desnuda se sube
por escalerillas de agua.
El Cónsul pide bandeja
para los senos de Olalla.
Un chorro de venas verdes
le brota de la garganta.
Su sexo tiembla enredado
como un pájaro en las zarzas.
Por el suelo, ya sin norma,
brincan sus manos cortadas
que aún pueden cruzarse en tenue
oración decapitada... |
Romancero gitano | INFIERNO Y GLORIA | Nieve ondulada reposa.
Olalla pende del árbol.
Su desnudo de carbón
tizna los aires helados.
Noche tirante reluce.
Olalla muerta en el árbol.
Tinteros de las ciudades
vuelcan la tinta despacio.
Negros maniquís de sastre
cubren la nieve del campo
en largas filas que gimen
su silencio mutilado.
Nieve partida ... |
Romancero gitano | BURLA DE DON PEDRO A CABALLO
ROMANCE CON LAGUNAS | POR una vereda
venía Don Pedro.
¡Ay cómo lloraba
el caballero!
Montado en un ágil
caballo sin freno,
venía en la busca
del pan y del beso.
Todas las ventanas
preguntan al viento,
por el llanto oscuro
del caballero. |
Romancero gitano | PRIMERA LAGUNA | Bajo el agua
siguen las palabras.
Sobre el agua
una luna redonda
se baña,
dando envidia a la otra
¡tan alta!
En la orilla,
un niño,
ve las lunas y dice:
—¡Noche; toca los platillos! |
Romancero gitano | SIGUE | A una ciudad lejana
ha llegado Don Pedro.
Una ciudad lejana
entre un bosque de cedros.
¿Es Belén? Por el aire
yerbaluisa y romero.
Brillan las azoteas
y las nubes. Don Pedro
pasa por arcos rotos.
Dos mujeres y un viejo
con velones de plata
le salen al encuentro.
Los chopos dicen: No.
Y el ruiseñor: Veremos... |
Romancero gitano | SEGUNDA LAGUNA | Bajo el agua
siguen las palabras.
Sobre el peinado del agua
un círculo de pájaros y llamas.
Y por los cañaverales,
testigos que conocen lo que falta.
Sueño concreto y sin norte
de madera de guitarra. |
Romancero gitano | SIGUE | Por el camino llano
dos mujeres y un viejo
con velones de plata
van al cementerio.
Entre los azafranes
han encontrado muerto
el sombrío caballo
de Don Pedro.
Voz secreta de tarde
balaba por el cielo.
Unicornio de ausencia
rompe en cristal su cuerno.
La gran ciudad lejana
está ardiendo
y un hombre va llora... |
Romancero gitano | ÚLTIMA LAGUNA | Bajo el agua
están las palabras.
Limo de voces perdidas.
Sobre la flor enfriada,
está Don Pedro olvidado
¡ay! jugando con las ranas. |
Romancero gitano | THAMAR Y AMNON | LA luna gira en el cielo
sobre las tierras sin agua
mientras el verano siembra
rumores de tigre y llama.
Por encima de los techos
nervios de metal sonaban.
Aire rizado venía
con los balidos de lana.
La tierra se ofrece llena
de heridas cicatrizadas,
o estremecida de agudos
cauterios de luces blancas.
Tha... |
Poemas escogidos | CANCION DE JINETE | CORDOBA.
Lejana y sola.
Jaca negra, luna grande,
y aceitunas en mi alforja.
Aunque sepa los caminos
yo nunca llegaré a Córdoba.
Por el llano, por el viento,
jaca negra, luna roja.
La muerte me está mirando
desde las torres de Córdoba.
¡Ay qué camino tan largo!
¡Ay mi jaca valerosa!
¡Ay que la muerte me espera,
antes ... |
Poemas escogidos | CANCIONCILLA SEVILLANA | AMANECIA
en el naranjel.
Abejitas de oro
buscaban la miel.
¿Dónde estará
la miel?
Está en la flor azul,
Isabel.
En la flor,
del romero aquel.
(Sillita de oro
para el moro.
Silla de oropel
para su mujer.)
Amanecía
en el naranjel. |
Poemas escogidos | LA SOLEÁ | VESTIDA con mantos negros
piensa que el mundo es chiquito
y el corazón es inmenso.
Vestida con mantos negros.
Piensa que el suspiro tierno
y el grito, desaparecen
en la corriente del viento.
Vestida con mantos negros.
Se dejó el balcón abierto
y el alba, por el balcón
desembocó todo el cielo.
¡Ay yayayayay,
que ve... |
Poemas escogidos | SORPRESA | MUERTO se quedó en la calle
con un puñal en el pecho.
No lo conocía nadie.
¡Cómo temblaba el farol!
Madre.
¡Cómo temblaba el farolito
de la calle!
Era madrugada. Nadie
pudo asomarse a sus ojos
abiertos al duro aire.
Que muerto se quedó en la calle
que con un puñal en el pecho
y que no lo conocía nadie. |
Poemas escogidos | BALADILLA DE LOS TRES RIOS | EL río Guadalquivir
va entro naranjos y olivos.
Los dos ríos de Granada
bajan de la nieve al trigo.
¡Ay amor
que se fué y no vino!
El río Guadalquivir
tiene las barbas granates.
Los dos ríos de Granada,
uno llanto y otro sangre.
¡Ay, amor
que se fué por el aire!
Para los barcos de vela
Sevilla tiene un camino;
por ... |
Poemas escogidos | ¡AY! | EL grito deja en el viento
una sombra de ciprés.
(Dejadme en este campo,
dorando.)
Todo se ha roto en el mundo.
No queda más que el silencio.
(Dejadme en este campo,
llorando.)
El horizonte sin luz
está mordido de hogueras
(Ya os he dicho que me dejéis
en este campo,
llorando.) |
Poemas escogidos | CARACOLA | ME han traído una caracola.
Dentro le canta
un mar de mapa.
Mi corazón
se llena de agua,
con pececillos
de sombra y plata.
Me han traído una caracola. |
Poemas escogidos | EL LAGARTO ESTA LLORANDO | EL lagarto está llorando.
La lagarta está llorando.
El lagarto y la lagarta
con delantalitos blancos.
Han perdido sin querer
su anillo de desposados.
¡Ay, su anillito de plomo,
ay, su anillito plomado!
Un cielo grande y sin gente
monta en su globo a los pájaros.
El sol, capitán redondo,
lleva un chaleco de raso.,
¡M... |
Poemas escogidos | LA BALADA DEL AGUA DEL MAR | EL mar,
Sonríe a lo lejos.
Dientes de espuma
Labios de cielo.
—¿Qué vendes, oh joven turbia
Con los senos al aire?
—Vendo, señor el agua
de los mares—.
—Qué, llevas, oh negro joven.
Mezclado con tu sangre?
—Llevo, señor, el agua
De los mares—.
—Esas lágrimas salobres
De donde vienen, madre?
—Lloro, señor, el agua
De... |
Poemas escogidos | CIUDAD | El bosque centenario
penetra en la ciudad,
pero el bosque está dentro
del mar.
Hay flechas en el aire
y guerreros que van
perdidos entre ramas
de coral.
Sobre las casas nuevas
se mueve un encinar
y tiene el cielo enormes
curvas de cristal.
II |
Poemas escogidos | CORREDOR | Por los altos corredores
se pasean dos señores.
(Cielo
nuevo.
¡Cielo
azul!)
...se pasean dos señores
que antes fueron blancos monjes,
(Cielo
medio
¡Cielo
morado!)
...se pasean dos señores
que antes fueron cazadores.
(Cielo
viejo.
¡Cielo
de oro!)
...se pasean dos señores
que antes fueron...
Noche.
III |
Poemas escogidos | PRIMERA PAGINA | Fuente clara.
Cielo claro.
¡Oh, cómo se agrandan
los pájaros!
Cielo claro.
Fuente clara.
¡Oh, cómo relumbran
las naranjas!
Fuente.
Cielo.
¡Oh, cómo, el trigo
es tierno!
Cielo.
Fuente.
¡Oh, cómo el trigo
es verde! |
Poemas escogidos | GACELA DEL
MERCADO MATUTINO | Por el arco de Elvira
quiero verte pasar,
para saber tu nombre
y ponerme a llorar.
¿Qué luna gris de las nueve
te desangró la mejilla?
¿Quién recoge tu semilla
de llamarada en la nieve?
¿Qué alfiler de cactus breve
asesina tu cristal...?
Por el arco de Elvira
voy a verte pasar,
para beber tus ojos
y ponerme a llorar.... |
Poemas escogidos | GACELA DEL AMOR CON CIEN AÑOS | Suben por la calle
los cuatro galanes,
ay ay, ay, ay.
Por la calle abajo
van los tres galanes,
ay, ay, ay.
Se ciñen el talle
esos dos galanes,
ay, ay.
¡Como vuelve el rostro
un galán y el aire!
ay.
En los arrayanes
se pasea nadie. |
Poemas escogidos | ARBOLÉ. ARBOLÉ... | ARBOLÉ, arbolé
seco y verdé.
La niña del bello rostro
está cogiendo aceituna.
El viento, galán de torres,
la prende por la cintura.
Pasaron cuatro jinetes,
sobre jacas andaluzas
con trajes de azul y verde,
con largas capas obscuras.
"Vente a Córdoba, muchacha".
La niña no los escucha.
Pasaron tres torerillos
delgadi... |
Poemas escogidos | SON | CUANDO llegue la luna llena,
iré a Santiago de Cuba,
iré a Santiago
en un coche de aguas negras.
Iré a Santiago.
Cantarán los lechos de palmera,
Iré a Santiago.
Cuando la palmera quiere ser cigüeña.
Iré a Santiago.
y cuando quiere ser Medusa el plátano.
Y Iré a Santiago.
Con la cabeza rubia de Fonseca.
Iré a Santiago.
... |
Poemas escogidos | VALS EN LAS RAMAS | Cayó una hoja
y dos
y tres.
Por la luna nadaba un pez.
El agua duerme una hora
y el mar blanco duerme cien.
La dama
estaba muerta en la rama.
La monja
cantaba dentro de la toronja.
La niña
iba por el pino a la piña.
Y el pino
buscaba la plumilla del trino.
Pero el ruiseñor
lloraba sus heridas alrededor.
Y yo también
po... |
Poemas escogidos | ROMANCE DEL EMPLAZADO | ¡MI soledad sin descanso!
Ojos chicos de mi cuerpo
y grandes de mi caballo
no se cierran por la noche
ni miran al otro lado,
donde se aleja tranquilo
un sueño de trece barcos.
Sino que, limpios y duros
escuderos desvelados,
mis ojos miran un norte
de metales y peñascos,
donde mi cuerpo sin venas
consulta naipes helados... |
Poemas escogidos | ROMANCE DE LA PENA NEGRA | LAS piquetas de los gallos
cavan buscando la aurora,
cuando por el monte oscuro
baja Soledad Montoya.
Cobre amarillo, su carne
huele a caballo y a sombra.
Yunques ahumados sus pechos,
gimen canciones redondas.
—Soledad, ¿por quién preguntas
sin campaña y a estas horas?
—Pregunte por quien pregunte,
dime: ¿a tí qué se t... |
Poemas escogidos | MUERTE DE ANTOÑITO EL CAMBORIO | VOCES de muerte sonaron
cerca del Guadalquivir.
Voces antiguas que cercan
voz de clavel varonil.
Les clavó sobre las botas
mordiscos de jabalí.
En la lucha daba saltos
jabonados de delfín.
Bañó con sangre enemiga
su corbata carmesí,
pero eran cuatro puñales
y tuvo que sucumbir.
Cuando las estrellas clavan
rejones al ag... |
Poemas escogidos | LA CASADA INFIEL | Y que yo me la llevé al río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido.
Fué la noche de Santiago
y casi por compromiso.
Se apagaron los faroles
y se encendieron los grillos.
En las últimas esquinas
toqué sus pechos dormidos,
y se me abrieron de pronto
como ramos de jacintos.
El almidón de su enagua
me sonaba en el oí... |
Poemas escogidos | ADAN | ARBOL de sangre moja la mañana
por donde gime la recién parida
Su voz deja cristales en la herida
y un gráfico de hueso en la ventana.
Mientras la luz que viene fija y gana
blancas metas de fábula que olvida
el tumulto de venas en la huída
hacia el turbio frescor de la manzana.
Adán sueña en la fiebre de la arcilla
u... |
Poemas escogidos | SONETO | LARGO espectro de plata conmovida
el viento de la noche suspirando,
abrió con mano gris mi vieja herida
y se alejó: yo estaba deseando.
Llaga de amor que me dará la vida
perpétua sangre y pura luz brotando.
Grieta en que Filomela enmudecida
tendrá bosque, dolor y nido blando.
¡Ay qué dulce rumor en la cabeza!
Me tend... |
Poemas escogidos | SOLEDAD
(Homenaje a Fray Luis de León.) | SOLEDAD pensativa
sobre piedra y rosal, muerte y desvelo
donde libre y cautiva,
fija en su blanco vuelo,
canta la luz herida por el hielo.
Soledad con estilo
de silencio sin fin y arquitectura,
donde la planta en vilo
del ave en la espesura,
no consigue clavar tu carne oscura.
En tí dejo olvidada
la frenética lluvia ... |
Poemas escogidos | RUINA | SIN encontrarse.
Viajero por su propio torso blanco.
Así iba el aire.
Pronto se vió que la luna
era una calavera de caballo
y el aire una manzana oscura.
Detrás de la ventana,
con látigos y luces, se sentía
la lucha de la arena con el agua.
Yo ví llegar las hierbas
y les eché un cordero que balaba
bajo sus dientecil... |
Poemas escogidos | LA SANGRE DERRAMADA | ¡QUE no quiero verla!
Dile a la luna que venga,
que no quiero ver la sangre
de Ignacio sobre la arena.
¡Qué no quiero verla!
La luna de par en par.
Caballo de nubes quietas,
y la plaza gris del sueño
con sauces en las barreras.
¡Qué no quiero verla!
Que mi recuerdo se quema.
¡Avisad a los jazmines
con su blancura ... |
Libro de poemas | VELETA | VIENTO del Sur.
Moreno, ardiente,
Llegas sobre mi carne,
Trayéndome semilla
De brillantes
Miradas, empapado
De azahares.
Pones roja la luna
Y sollozantes
Los álamos cautivos, pero vienes
¡Demasiado tarde!
¡Ya he enrollado la noche de mi cuento
En el estante!
Sin ningún viento,
¡Hazme caso!
Gira, corazón;
Gira, corazó... |
Libro de poemas | LOS ENCUENTROS DE UN CARACOL AVENTURERO | HAY dulzura infantil
En la mañana quieta.
Los árboles extienden
Sus brazos a la tierra.
Un vaho tembloroso
Cubre las sementeras,
Y las arañas tienden
Sus caminos de seda
—Rayas al cristal limpio
Del aire—.
En la alameda
Un manantial recita
Su canto entre las hierbas.
Y el caracol, pacífico
Burgués de la vereda,
Ignorad... |
Libro de poemas | CANCIÓN OTOÑAL | HOY siento en el corazón
Un vago temblor de estrellas
Pero mi senda se pierde.
En alma de la niebla.
La luz me troncha las alas
Y el dolor de mi tristeza
Va mojando los recuerdos
En la fuente de la idea.
Todas las rosas son blancas,
Tan blancas como mi pena,
Y no son las rosas blancas,
Que ha nevado sobre ellas.
Antes... |
Libro de poemas | CANCIÓN PRIMAVERAL | nI
SALEN los niños alegres
De la escuela,
Poniendo en el aire tibio
Del Abril, canciones tiernas.
¡Que alegría tiene el hondo
Silencio de la calleja!
Un silencio hecho pedazos
Por risas de plata nueva.
II
Voy camino de la tarde
Entre flores de la huerta
Dejando sobre el camino
El agua de mi tristeza.
En el monte so... |
Libro de poemas | CANCIÓN MENOR | TIENEN gotas de rocío
Las alas del ruiseñor,
Gotas claras de la luna
Cuajadas por su ilusión.
Tiene el mármol de la fuente
El beso del surtidor,
Sueño de estrellas humildes.
Las niñas de los jardines
Me dicen todas adiós
Cuando paso. Las campanas
También me dicen adiós.
Y los árboles se besan
En el crepúsculo. Yo
Voy... |
Libro de poemas | ELEGÍA A DOÑA JUANA LA LOCA | PRINCESA enamorada sin ser correspondida.
Clavel rojo en un valle profundo y desolado.
La tumba que te guarda rezuma tu tristeza
A través de los ojos que ha abierto sobre el mármol.
Eras una paloma con alma gigantesca
Cuyo nido fué sangre del suelo castellano
Derramaste tu fuego sobre un cáliz de nieve
Y al querer ale... |
Libro de poemas | ¡CIGARRA! | u00a1CIGARRA!
¡Dichosa tú!
Que sobre lecho de tierra
Mueres borracha de luz.
Tú sabes de las campiñas
El secreto de la vida,
Y el cuento del hada vieja
Que nacer hierba sentía
En ti quedóse guardado.
¡Cigarra!
¡Dichosa tú!
Pues mueres bajo la sangre
De un corazón todo azul.
La luz es Dios que desciende,
Y el sol
Bre... |
Libro de poemas | BALADA TRISTE
PEQUEÑO POEMA | ¡MI corazón es una mariposa,
Niños buenos del prado!
Que presa por la araña gris del tiempo
Tiene el polen fatal del desengaño.
De niño yo canté como vosotros,
Niños buenos del prado,
Solté mi gavilán con las temibles
Cuatro uñas de gato.
Pasé por el jardín de Cartagena
La verbena invocando
Y perdí la sortija de mi di... |
Libro de poemas | MAÑANA | Y la canción del agua
Es una cosa eterna.
Es la savia entrañable
Que madura los campos
Es sangre de poetas
Que dejaron sus almas
Perderse en los senderos
De la naturaleza.
¡Qué armonías derrama
Al brotar de la peña!
Se abandona a los hombres
Con sus dulces cadencias.
La mañana está clara.
Los hogares humean
Y son lo... |
Libro de poemas | LA SOMBRA DE MI ALMA | LA sombra de mi alma
Huye por un ocaso de alfabetos,
Niebla de libros
Y palabras.
¡La sombra de mi alma!
He llegado a la linea donde cesa
La nostalgia,
Y la gota de llanto se transforma
Alabastro de espíritu.
(¡La sombra de mi alma!)
El copo del dolor
Se acaba,
Pero queda la razón y la substancia
De mi viejo medio ... |
Libro de poemas | LLUVIA | LA lluvia tiene un vago secreto de ternura,
Algo de soñolencia resignada y amable.
Una música humilde se despierta con ella
Que hace vibrar el alma dormida del paisaje.
Es un besar azul que recibe la Tierra,
El mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frió de cielo y tierra viejos
Con una mansedumbre de ... |
Libro de poemas | SI MIS MANOS PUDIERAN DESHOJAR | YO pronuncio tu nombre
En las noches obscuras
Cuando vienen los astros
A beber en la luna
Y duermen los ramajes
de las frondas ocultas.
Y yo me siento hueco
de pasión y de música.
Loco reloj que canta
Muertas horas antiguas.
Yo pronuncio tu nombre,
En esta noche obscura,
Y tu nombre me suena
Más lejano que nunca.
Más ... |
Libro de poemas | EL CANTO DE LA MIEL | LA miel es la palabra de Cristo.
El oro derretido de su amor.
El más allá del néctar.
La momia de la luz del paraíso.
La colmena es una estrella casta,
Pozo de ambar que alimenta el ritmo
De las abejas. Seno de los campos
Tembloroso de aromas y zumbidos.
La miel es la epopeya del amor,
La materialidad de lo infinito.... |
Libro de poemas | ELEGÍA
ELEGÍA | Como un incensario lleno de deseos,
pasas en la tarde luminosa y clara
con la carne oscura de nardo marchito
y el sexo potente sobre tu mirada.
Llevas en la boca tu melancolía
de pureza muerta, y en la dionisíaca
copa de tu vientre la araña que teje
el velo infecundo que cubre la entraña
nunca florecida con las vivas... |
Libro de poemas | SANTIAGO
(BALADA INGENUA) | I
Esta noche ha pasado Santiago
su camino de luz en el cielo.
Lo comentan los niños jugando
con el agua de un cauce sereno.
¿Dónde va el peregrino celeste
por el claro infinito sendero?
Va a la aurora que brilla en el fondo
en caballo blanco como el hielo.
¡Niños chicos, cantad en el prado,
horadando con risas al vi... |
Libro de poemas | EL DIAMANTE | EL diamante de una estrella
Ha rayado el hondo cielo,
Pájaro de luz que quiere
Escapar del universo
Y huye del enorme nido
Donde estaba prisionero
Sin saber que lleva atada
Una cadena en el cuello.
Cazadores extrahumanos
Están cazando luceros,
Cisnes de plata maciza
En el agua del silencio.
Los chopos niños recitan
S... |
Libro de poemas | MADRIGAL DE VERANO
Agosto de
(VEGA DE ZUJAIRA)
MADRIGAL DE VERANO | Agosto de 1920 (Vega de Zujaira )
Junta tu roja boca con la mía,
¡oh Estrella la gitana!
Bajo el oro solar del mediodía
morderé la manzana.
En el verde olivar de la colina
hay una torre mora,
del color de tu carne campesina
que sabe a miel y aurora.
Me ofreces en tu cuerpo requemado,
el divino alimento
que da flores... |
Libro de poemas | ALBA | MI corazón oprimido
Siente junto a la alborada
El dolor de sus amores
Y el sueño de las distancias.
La luz de la aurora lleva
Semilleros de nostalgias
Y la tristeza sin ojos
De la médula del alma.
La gran tumba de la noche
Su negro velo levanta
Para ocultar con el día
La inmensa cumbre estrellada
¡Que haré yo sobre es... |
Libro de poemas | EL PRESENTIMIENTO
Agosto de
(VEGA DE ZUJAIRA) | EL presentimiento Es la sonda del alma
En el misterio.
Nariz del corazón,
Palo de ciego
Que explora en la tiniebla
Del tiempo.
Ayer es lo marchito,
El sentimiento
Y el campo funeral
Del recuerdo.
Anteayer,
Es lo muerto.
Madriguera de ideas moribundas
De pegasos sin freno.
Malezas de memorias,
Y desiertos
Perdidos en ... |
Libro de poemas | CANCIÓN PARA LA LUNA | BLANCA tortuga,
Luna dormida,
¡Qué lentamente
Caminas!
Cerrando un párpado
De sombra, miras
Cual arqueológica
Pupila.
Que quizás sea...
(Satán es tuerto)
Una reliquia,
Viva lección
Para anarquistas.
Jehová acostumbra
Sembrar su finca
Con ojos muertos
Y cabecitas
De sus contrarias
Milicias.
Gobierna rígido
La Fez divina... |
Libro de poemas | ELEGÍA DEL SILENCIO | SILENCIO, ¿dónde llevas
Tu cristal empañado
De risas, de palabras
Y sollozos del árbol?
¿Cómo limpias, silencio,
El rocío del canto
Y las manchas sonoras
Que los mares lejanos
Dejan sobre la albura
Serena de tu manto?
¿Quién cierra tus heridas
Cuando sobre los campos
Alguna vieja noria
Clava su lento dardo
En tu crista... |
Libro de poemas | BALADA DE UN DÍA DE JULIO | Esquilones de plata
llevan los bueyes.
—¿Dónde vas, niña mía,
de sol y nieve?
—Voy a las margaritas
del prado verde.
—El prado está muy lejos
y miedo tienes.
—Al airón y a la sombra
mi amor no teme.
—Teme al sol, niña mía,
de sol y nieve.
—Se fue de mis cabellos
ya para siempre.
—¿Quién eres, blanca niña?
¿De dó... |
Libro de poemas | IN MEMORIAM | DULCE chopo,
Dulce chopo,
Te has puesto
De oro.
Ayer estabas verde,
Un verde loco
De pájaros
Gloriosos.
Hoy estás abatido
Bajo el cielo de agosto
Como yo bajo el cielo
De mi espíritu rojo.
La fragancia cautiva
De tu tronco
Vendrá a mi corazón
Piadoso.
¡Rudo abuelo del prado!
Nosotros,
Nos hemos puesto
De oro. |
Libro de poemas | SUEÑO | MI corazón reposa junto a la fuente fría.
(Llénalo con tus hilos
Araña del olvido.)
El agua de la fuente su canción le decía.
(Llénala con tus hilos
Araña del olvido.)
Mi corazón despierto sus amores decía.
(Araña del silencio,
Téjele tu misterio.)
El agua de la fuente lo escuchaba sombría.
(Araña del silencio,
... |
Libro de poemas | PAISAJE | LAS estrellas apagadas
Llenan de ceniza el río
Verdoso y frío.
La fuente no tiene trenzas.
Va se han quemado los nidos
escondidos.
Las ranas hacen del cauce
Una siringa encantada
Desafinada.
Sale del monte la luna,
Con su cara bonachona
De jamona.
Una estrella le hace burla
Desde su casa de añil
Infantil.
El débil... |
Libro de poemas | NOVIEMBRE0 | TODOS los ojos
Estaban abiertos
Frente a la soledad
Despintada por el llanto.
Tin
Tan,
Tin
Tan.
Los verdes cipreses
Guardaban su alma
Arrugada por el viento,
Y las palabras como guadañas
Segaban almas dé flores.
Tin
Tan,
Tin
Tan.
El cielo estaba marchito.
¡Oh tarde cautiva por las nubes,
Esfinge sin ojos!
Obeliscos y... |
Libro de poemas | PREGUNTAS | UN pleno de cigarras tiene el campo.
—¿Qué dices, Marco Aurelio,
De estas viejas filósofas del llano?—
¡Pobre es tu pensamiento!
Corre el agua del rio mansamente.
—¡Oh, Sócrates! ¿Qué ves
En el agua que va a la amarga muerte?—
¡Pobre y triste es tu fe!
Se deshojan las rosas en el lodo.
¡Oh, dulce Juan de Dios!
¿Qué v... |
Libro de poemas | LA VELETA YACENTE | EL duro corazón de la veleta
Entre el libro del tiempo.
(Una hoja la tierra
Y otra hoja el encielo.)
Aplastóse doliente sobre letras
De tejados viejos.
Lírica flor de torre
Y luna de los vientos,
Abandona el estambre de la cruz
Y dispersa sus pétalos,
Para caer sobre las losas frías
Comida por la oruga
De los ecos.
Ya... |
Libro de poemas | CORAZÓN NUEVO | MI corazón, como una sierpe,
Se ha desprendido de su piel,
Y aquí lo miro entre mis dedos
Llena de heridas y de miel.
Los pensamientos que anidaron
En tus arrugas ¿dónde están?
¿Dónde las rosas que aromaron
A Jesucristo y a Satán?
¡Pobre envoltura que ha oprimido
A mi fantástico lucero!
Gris pergamino dolorido
De lo ... |
Libro de poemas | SE HA PUESTO EL SOL | Se ha puesto el sol. Los árboles
Meditan como estatuas.
Ya está el trigo segado.
¡Qué tristeza
De las norias paradas!
Un perro campesino
Quiere comerse a Venus y le ladra.
Brilla sobre su campo de pre-beso,
Como una gran manzana.
Los mosquitos, Pegasos del rocío,
Vuelan, el aire en calma.
La Penelope inmensa de la lu... |
Libro de poemas | PAJARITA DE PAPEL | ¡OH pajarita de papel!
Aguila de los niños.
Con las plumas de letras,
Sin palomo
Y sin nido.
Las manos aun mojadas de misterio
Te crean en un frío
Anochecer de otoño, cuando mueren
Los pájaros y el ruido
De la lluvia nos hace amar la lámpara,
El corazón y el libro.
Naces para vivir unos minutos
En el frágil castillo
... |
Libro de poemas | MADRIGAL | MI beso era una granada,
Profunda y abierta;
Tu boca era rosa
De papel.
El fondo un campo de nieve.
Mis manos eran hierros
Para los yunques,
Tu cuerpo era el ocaso
De una campanada.
El fondo un campo de nieve.
En la agujereada
Calavera azul
Hicieron estalactitas
Mis te quiero.
El fondo un campo de nieve.
Llenáron... |
Libro de poemas | UNA CAMPANA | UNA campana serena
Crucificada en su ritmo
Define a la mañana
Con peluca de niebla
Y arroyos de lágrimas.
Mi viejo chopo
Turbio de ruiseñores
Esperaba
Poner entre las hierbas
Sus ramas
Mucho antes que el otoño
Lo dorara.
Pero los puntales
De mis miradas
Lo sostenían.
¡Viejo chopo, aguarda!
¿No sientes la madera
De mi a... |
Libro de poemas | CONSULTA | ¡Pasionaria azul!
Yunque de mariposas.
¿Vives bien en el limo
De las horas?
(¡Oh, poeta infantil
Quiebra tu reloj!)
Clara estrella azul,
Ombligo de la aurora.
¿Vives bien en la espuma
De la sombra?
(¡Oh, poeta infantil
Quiebra tu reloj!)
Corazón azulado,
Lámpara de mi alcoba.
¿Lates bien sin mi sangre
Filarmónica?
... |
Libro de poemas | TARDE | TARDE lluviosa en gris cansado,
Y sigue el caminar.
Los árboles marchitos.
Mi cuarto, solitario.
Y los retratos viejos
Y el libro sin cortar...
Chorrea la tristeza por los muebles
Y por mi alma.
Quizá,
No tenga para mí Naturaleza
El pecho de cristal.
Y me duele la carne del corazón
Y la carne del alma.
Y al hablar,
... |
Libro de poemas | HAY ALMAS QUE TIENEN... | HAY almas que tienen
Azules luceros,
Mañanas marchitas
Entre hojas del tiempo,
Y castos rincones
Que guardan un viejo
Rumor de nostalgias
Y sueños.
Otras almas tienen
Dolientes espectros
De pasiones. Frutas
Con gusanos. Ecos
De una voz quemada
Que viene de lejos
Como una corriente
De sombra. Recuerdos
Vacíos de llanto... |
Libro de poemas | PROLOGO | MI corazón está aquí,
Dios mío.
Hunde tu cetro en él, Señor.
Es un membrillo
Demasiado otoñal
Y está podrido.
Arranca los esqueletos
De los gavilanes líricos
Que tanto, tanto lo hirieron,
Y si acaso tienes pico
Móndale su corteza
De Hastío.
Mas si no quieres hacerlo,
Me da lo mismo,
Guárdate tu cielo azul
Que es tan a... |
Libro de poemas | BALADA INTERIOR | EL corazón,
Que tenía en la escuela
Donde estuvo pintada
La cartilla primera,
¿Está en ti,
Noche negra?
(Frío, frío,
Como el agua
Del rio.)
El primer beso
Que supo a beso y fue
Para mis labios niños
Como la lluvia fresca,
¿Está en ti,
Noche negra?
(Frío, frío,
Como el agua
Del río.)
Mí primer verso.
La niña de las ... |
Libro de poemas | EL LAGARTO VIEJO | EN la agostada senda
He visto al buen lagarto
(Gota de cocodrilo)
Meditando.
Con su verde levita
De abate del diablo,
Su talante correcto
Y su cuello planchado,
Tiene un aire muy triste
De viejo catedrático.
¡Esos ojos marchitos
De artista fracasado
Cómo miran la tarde
Desmayada!
¿Es este su paseo
Crepuscular, amigo?
... |
Libro de poemas | PATIO HÚMEDO |
LAS arañas
Iban por los laureles.
La casualidad
Se va tornando en nieve,
Y los años dormidos
Ya se atreven
A clavar los telares
Del siempre.
La Quietud hecha esfinge
Se ríe de la Muerte
Que canta melancólica
En un grupo
De lejanos cipreses.
La yedra de las gotas
Tapiza las paredes
Empapadas de arcaicos
Misereres.
... |
Libro de poemas | BALADA DE LA PLACETA |
CANTAN los niños
En la noche quieta:
¡Arroyo claro,
Fuente serena!
Los NIÑOS.
¿Qué tiene tu divino
Corazón en fiesta?
Yo.
Un doblar de campanas
Perdidas en la niebla.
Los NIÑOS.
Ya nos dejas cantando
En la plazuela.
¡Arroyo claro,
Fuente serena!
¿Qué tienes en tus manos
De primavera?
Yo.
Una rosa de sangre
Y un... |
Libro de poemas | ENCRUCIJADA | OH, que dolor el tener
Versos en la lejanía
De la pasión, y el cerebro
Todo manchado de tinta!
¡Oh, que dolor no tener
La fantástica camisa
Del hombre feliz: la piel
—Alfombra del sol—curtida.
(Alrededor de mis ojos
Bandadas de letras giran.)
¡Oh, que dolor el dolor
Antiguo de la poesía,
Este dolor pegajoso
Tan lejo... |
Libro de poemas | HORA DE ESTRELLAS |
EL silencio redondo de la noche
Sobre el pentágrama
Del infinito.
Yo me salgo desnudo a la calle,
Maduro de versos
Perdidos.
Lo negro, acribillado
Por el canto del grillo,
Tiene ese fuego fatuo,
Muerto,
Del sonido.
Esa luz musical
Que percibe
El espíritu.
Los esqueletos de mil mariposas
Duermen en mi recinto.
Hay u... |
Libro de poemas | EL CAMINO | No conseguirá nunca
Tu lanza
Herir al horizonte.
La montaña
Es un escudo
Que lo guarda.
No sueñes con la sangre de la luna
Y descansa.
Pero deja camino,
Que mis plantas
Exploren la caricia
De la rociada.
¡Quiromántico enorme!
¿Conocerás las almas
Por el débil tatuaje
Que olvidan en tu espalda?
Si eres un Flanmarión
D... |
Libro de poemas | EL CONCIERTO INTERRUMPIDO |
HA roto la armonía
De la noche profunda,
El calderón helado y soñoliento
De la media luna.
Las acequias protestan sordamente
Arropadas con juncias,
Y las ranas, muecines de la sombra,
Se han quedado mudas.
En la vieja taberna del poblado
Cesó la triste música,
Y ha puesto la sordina a su aristón
La estrella más ant... |
Libro de poemas | CANCIÓN ORIENTAL | ES la granada olorosa
Un cielo cristalizado.
(Cada grano es una estrella
Cada velo es un ocaso)
Cielo seco y comprimido
Por la garra de los años.
La granada es como un seno
Viejo y apergaminado,
Cuyo pezón se hizo estrella
Para iluminar el campo.
Es colmena diminuta
Con panal ensangrentado
Pues con bocas de mujeres
S... |
Libro de poemas | CHOPO MUERTO |
¡CHOPO viejo!
Has caído
En el espejo
Del remanso dormido,
Abatiendo tu frente
Ante el poniente.
No fué el vendaval ronco
El que rompió tu tronco,
Ni fué el hachazo grave
Del leñador, que sabe
Has de volver
A nacer.
Fué tu espíritu fuerte
El que llamó a la muerte,
Al hallarte sin nidos, olvidado
De los chopos infantes... |
Libro de poemas | CAMPO |
EL cielo es de ceniza.
Los árboles son blancos,
Y son negros carbones
Los rastrojos quemados.
Tiene sangre reseca
La herida del Ocaso,
Y el papel incoloro
Del monte, está arrugado.
El polvo del camino
Se esconde en los barrancos.
Están las fuentes turbias
Y quietos los remansos.
Suena en un gris rojizo
La esquila del ... |
Libro de poemas | LA BALADA DEL AGUA DEL MAR |
EL mar,
Sonríe a lo lejos.
Dientes de espuma
Labios de cielo.
¿Qué vendes; oh joven turbia
Con los senos al aire?
—Vendo señor, el agua
De los mares.—
¿Qué llevas, oh negro joven,
Mezclado con tu sangre?
—Llevo señor el agua
De los mares.—
¿Esas lágrimas salobres
De dónde vienen, madre?
—Lloro señor, el agua
De... |